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>>22/11/17 
     
 
Las moscas tienen iniciativa y decisión.
Una investigación desvela que las moscas tienen iniciativa y decisión

Aquello de «tiene menos cerebro que una mosca», para referirse a alguien corto de miras, ha dejado de tener sentido a raíz de la investigación realizada por el profesor alemán Rinhard Wolf, que ha descubierto que las moscas grisophilas, las mismas que acompañan al astronauta Pedro Duque en su viaje espacial, tienen iniciativa y son capaces de aprender.

Wolf, que trabaja en el Instituto de Genética de la Universidad de Wúrzburg, ha diseñado un aparato que simula el vuelo de este insecto y controla la reacción en una parte de su cerebro, llamada mushroom bodie. «Se trataba de averiguar cómo las moscas usan la información visual que capta su ojo para tener un vuelo estable, su aprendizaje», explicaba a EL MUNDO este investigador, que lleva la friolera de 27 años dedicado al estudio de la mente de la mosca.

Para ello, Wolf sostiene al insecto por un hilo enganchado a su tórax dentro del aparato diseñado en el simulador, de forma que no pueda moverse, pero sí agitar las alas. Allí se intercalan fases de calor y frío que se relacionan con colores y dibujos. Sobre ese esquema, la mosca terminan realizando un aprendizaje asociativo entre el patrón visual y el entorno que le permite actuar de uno u otro modo. «La conclusión es que la mosca no sólo transforma un estímulo sensorial en una acción motora, sino que realiza un comportamiento concreto para obtener un resultado y si no consigue lo que busca, cambia de forma de actuar. Eso se llama iniciativa», explicaba Wolf, que vino Madrid a ofrecer una conferencia en el Instituto Ramón y Cajal.

De este modo, el científico ha localizado esa zona del cerebro, con forma de mushroom (champiñón), que es capaz de relacionar el aprendizaje con el contexto en el que se produce.

ROBOTS COMO MOSCAS

¿Qué utilidad puede tener esto en la vida cotidiana? Pues ahí, a corto plazo, será muy útil para que los robots puedan manejarse y decidir un comportamiento ante una acción novedosa, siguiendo los mismos parámetros que maneja la mosca. Por ejemplo, servirá para construir máquinas autónomas capaces de salvar un bache mientras caminan, asegura Wolf. Incluso hay ya científicos en Australia que están diseñando máquinas voladoras que copian el modo de volar de estos pequeños insectos de la fruta.

El profesor alemán explica que, «salvando las distancias, el mushroom bodies es similar al hipotálamo humano y, de hecho, los principios de detección del movimiento son los mismos, pero en los humanos no se conocen y por ello estudiar lo que ocurre con las moscas sirve para cualquier otro sistema nervioso».

«Cuando empecé a trabajar con las grisophilas me dijeron que 20 años bastaban para averiguar todo sobre su cerebro pero llevo 27 años aún me queda mucho por averiguar», confesaba el científico.

FUENTE | El Mundo Digital Autor: Rosa M. Tristán
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